La Religiòn Escandinava – Ùltima Parte

MJOLNIR

7.- Cambios, influencias y herencia indoeuropea

La visión que poseemos de la religión de germanos y escandinavos
adolece de un defecto fundamental ya que, a pesar del número y
calidad de las fuentes que se pueden manejar, (que no tiene
comparación con lo que se conoce para el caso de baltos o eslavos,
por ejemplo) resulta necesariamente falsa y unilateral. No tiene en
cuenta las diferencias locales y sociales debieron de ser muchas ya
que nuestra documentación, como se ha insistido, de resultas de su
univocidad (se testifica de modo satisfactorio solamente el mundo
nórdico y las clases dirigentes detentadoras de la cultura), impide
que se pueda ahondar en ese análisis (más allá, por ejemplo, de
constatar que Odín es un dios más implantado en la zona danesa, Thor
en la noruega o Freyr en la sueca o que Odín es un dios de los
nobles y Thor de los hombres libres).
Prisioneros de aproximaciones sincrónicas resulta muy difícil
calibrar el fenómeno fundamental de las influencias que debieron
modificar la religión a la par que se complejizaba la sociedad
(aportando rituales y prácticas que correspondiesen a necesidades
nuevas de la sociedad).
La cultura y la religión célticas tuvieron un papel importante en la
instauración de ritos (por ejemplo, el desarrollo de los sacrificios
en turberas o los sacrificios humanos adivinatorios) y en la
conformación del imaginario (las islas del más allá, el barco de los
muertos), aunque cuanto más atrás en el tiempo nos adentramos, menos
nítidas resultan las diferencias entre germanos y celtas y mayor es
la tentación de achacar las semejanzas a una herencia cultural
común. El contacto milenario con los pueblos baltos debió de
potenciar el préstamo de formas religiosas (por ejemplo ciertas
configuraciones del papel del destino y sus divinidades tutelares)
aunque la dirección del intercambio no resulta fácil de dilucidar.
Los rituales de índole chamánica pueden provenir del contacto con
pueblos asiáticos, pero también pudieran ser un desarrollo enraizado
en la extática y en la mística cazadora y guerrera, fundamental
entre los germanos y de índole muy arcaica.
Desde los estudios de Dumézil la duda es aún mayor respecto de lo
específicamente indoeuropeo que se mantiene en la religión germana y
escandinava y que es mucho. Quizás las semejanzas religiosas entre
baltos, germanos, escandinavos, celtas, tracios etc. provengan de un
origen cultural común y de una mentalidad comparable por sustentarse
en formas de vida muy parecidas y en estrategias de adaptación al
medio semejantes.

~ por stigmadiabolis en 22 Noviembre, 2007.

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