La Religión de los Eslavos – Parte II

3.- Los desarrollos recientes: la religión de los eslavos rusos y
occidentales

3.1.- Los dioses rusos

La Crónica de Néstor narra en los siguientes términos la situación
del año 980 en la que el príncipe de Kiev (varego: Kœnugarðr)
Vladimir (varego: Valdimarr) tomó el poder:

“Vladimir comenzó a reinar en solitario en Kiev y erigió en la
colina … [pasaje controvertido] una serie de ídolos. Estaban
Perún, hecho de madera, con la cabeza de plata y el bigote de oro y
Chors y Dabog y Stribog y Semargl y Mokoš. El pueblo les ofrecía
sacrificios y los llamaba dioses … marchó a Novgorod y allí erigió
un ídolo de Perún …”.

En el tratado greco-ruso del 945 firmado por el príncipe Igor
(varego: Yngvarr) Perún es la divinidad invocada; en el del 907
firmado por Oleg (varego: Helgi) y en el del 971 firmado por
Svjatoslav serán Perún y Volos. El primer problema que se plantea es
saber hasta qué punto estamos ante divinidades eslavas ya que los
cuatro monarcas citados eran extranjeros.
El caso de Perún resulta ejemplar ya que es un dios al que daban un
culto preeminente los baltos (lituano Perknas, letón Prkns) y que se
conecta con el Thor escandinavo (la madre de este dios es Fjörgynn)
e incluso con el védico Parjanya, el Keraunós griego (usado en algún
caso como epíteto de Zeus) o el Perëndi albanés. Por la etimología
es un dios del trueno (pioru es el rayo en polaco), del roble
(*perkus = quercus en latín), parece presentar demasiados
antecedentes indoeuropeos para quedar solamente como una importación
nórdica. Lo que si es posible es que los reyes varegos convirtiesen
al antiguo dios eslavo en la divinidad tutelar de la monarquía (de
ahí que aparezca en los tratados y en posición preminente en el
panteón de Vladimiro) y le dotasen de caracteres guerreros al estilo
del Thor escandinavo. De todos modos pudiera ser que Perún tuviera
ese puesto preeminente con anterioridad ya que Procopio de Cesarea
(De Bello Gothico III, 14) decía refiriendose a los eslavos
meridionales “… estos pueblos … creen que el señor de todas las
cosas es el dios que fabrica el trueno, al que consagran … todo
tipo de ofrendas”. Le debía de estar dedicado el templo de madera
cuyos restos se encontraron en 1951 en Peryn (cerca de Novgorod), de
grandes dimensiones y con indicios de haber albergado una gran
estatua y un altar de ofrendas.
Volos es invocado en los tratados como dios del ganado (skotiji bog
que puede querer también decir dios de la riqueza) y se le han
atribuido cometidos muy dispares. Desde creerlo dios del pueblo (de
los eslavos) frente a Perún que sería dios de los reyes extranjeros,
hasta relacionarlo, como hace Jakobson con el védico Varua (contra
la opinión de Dumézil). Algunos lo quieren dios de los pactos, de
las transacciones comerciales (lo que explicaría su lugar junto con
Perún entre los dioses de estos reyes varegos, guerreros a la par
que comerciantes), otros, utilizando el Slovo de Igor (poema
artificioso del siglo XII, sobre cuya autenticidad hubo dudas) lo
ven como el dios de los poetas. En varias fuentes rusas aparece como
Veles, lo que a decir de los lingüístas debe ser la forma más
antigua y que emparenta con el lituano vls (los muertos) y Vlinas
(dios de balto de los muertos) haciéndolo por lo tanto dios de
ultratumba.
Dabog aparece en las glosas veterorusas a la traducción de la
Chronographia de Juan Malalas (fechables a comienzos del siglo XII)
asimilado al sol y relacionado con Svarog (llamado en fuentes rusas
más tardías, por ejemplo en la Homilía de San Juan Crisóstomo,
Svaroi) al que se hace padre del anterior y dios del fuego. Es
posible que estemos ante dos epítetos de una misma divinidad lo que
explicaría que Svarog no aparezca en el panteón vladimiriano. En el
folklore serbio se mantiene un Dabog en el papel de demonio
enfrentado al dios cristiano; al constatarse el teónimo entre
eslavos meridionales y orientales podemos hipotetizar que nos
hallamos ante un dios paneslavo.
El poema de Igor denomina a los rusos “nietos de Dabog y Stribog” lo
que aproxima ambos dioses, los etimologistas dan a entender que en
ambos casos el teónimo quiere decir “dador de riqueza” lo que
conviene a divinidades de tipo solar.
El nombre del dios Chors no parece eslavo, se le ha querido
relacionar con el persa Xoršd (= Sol) y con el oseta xorz (= bueno)
aunque su mención en el Slovo de Igor (159) parece convenir más con
una divinidad lunar. Semargl tampoco parece eslavo y se le ha
buscado el paralelo persa del pájaro maravilloso Smorg, aunque las
lecturas no son unánimes y es posible que incluso se trate de dos
divinidades (Sim y Rgl) como quiere por ejemplo Pisani.
La única divinidad femenina de la lista vladimiriana es Mokoš (“la
húmeda”), la tentación de los investigadores ha sido creerla una
diosa madre. En las homilías se la cita insistentemente y se ha
mantenido bajo el nombre de Mokuša en el folklore como un ser de
género femenino que se relaciona con la hilatura.
En resumen, el “panteón” de Vladimiro, quizás porque no poseemos los
datos adecuados para discernir los cometidos de cada dios, resulta
carecer de nitidez. Ni es fácil desentrañar una estructura
trifuncional, ni se llegan a determinar jerarquías más allá del
papel principal que parece presentar Perún. Vladimiro en el año 988
se convirtió al cristianismo y mandó destruir las imágenes de los
dioses transformados en ídolos; el critianismo, como al resto de los
monarcas de la época, le resultaba un instrumento de justificación
religiosa de su poder terrenal mucho más eficaz que cualquier forma
de paganismo.

3.2.- Los dioses de los eslavos occidentales

En la isla de Rügen, último bastión del paganismo eslavo se
testifican media docena de divinidades. En el emplazamiento cultual
principal, Arcona, se daba culto a Sventovit (Svantevit). Helmold
(I, 52) puntualiza que se trataba del dios tutelar de los rugianos,
habitantes de la isla, y su posición preeminente parecen confirmarla
otros testimonios, incluido Saxo, nuestra mejor fuente. La
etimología más aceptada explica el teónimo como “el santo” o “el
luminoso” (v.e. svt = santo, luz). El templo de Arcona fue excavado
por Schuchard, y descrito con detalle por Saxo. Era una construcción
cuadrada de 20 m. de lado, en madera pintada y decorada y con el
techo en rojo. En el interior cuatro postes, a 6 m. de distancia
entre ellos, formaban un cubículo especial, tapado con cortinas en
cuyo centro se localizaba una enorme estatua policéfala del dios (de
más de 8 m. y con cuatro cabezas). Saxo testifica dos ritos en
relación con el dios. El primero (XIV, 564) es la descripción ritual
más detallada que poseemos para la religión eslava y corresponde a
la gran fiesta de Sventovit tras la cosecha. El sacerdote, que se
diferenciaba del resto de los hombres por llevar barba y cabellos
largos, y que era el único que podía penetrar en el templo,
preparaba la ceremonia barriéndolo según un ritual especial que le
impedía respirar en su interior, por lo que había de salir al aire
libre para hacerlo (se ha explicado como un medio de no mancillar a
la divinidad pero también pudiera tratarse de una práctica de
control de la respiración con finalidades extáticas). Al día
siguiente, ante el pueblo reunido a las puertas del templo
comprobaba el nivel del líquido del vaso que llevaba en la mano
derecha la estatua del dios. Si había descendido auguraba un mal año
y exhortaba a la contención en el consumo de los productos
cosechados, posteriormente hacía una libación solicitando al dios
properidad. Luego se colocaba delante de la estatua una enorme
hogaza redonda tras la que se escondía el sacerdote preguntando al
pueblo si era visible, en caso afirmativo solicitaba para el año
siguiente una mayor cosecha y la victoria por tierra y mar. Acto
seguido se hacía un festín religioso. Como vemos se trata de un
doble ritual de acción de gracias y de propiciación de la fecundidad
(terminaba en orgía) durante el cual se socializaban los excedentes
por medio de un banquete común. Es en última instancia un ritual de
solidaridad de características muy arcaicas; lo específico de Arcona
es que congrega a gentes venidas de toda la isla y que promete
éxitos militares, lo que parece ilustrar la tendencia a la
complejización de la sociedad (grupos mayores con una
diversificación social suficiente como para permitir la existencia
de especialistas, en este caso sacerdotes, pero también guerreros
según otras fuentes). El segundo ritual es de tipo adivinatorio y en
él participaba el caballo sagrado de Sventovit; se decía que el
propio dios lo montaba por las noches, y solamente el sacerdote
guardian del templo podía cabalgarlo. Se clavaban una serie de
lanzas en el suelo y el caballo debía pasar por encima de ellas; si
lo hacía con la pierna izquierda era un presagio desfavorable. Este
tipo de práctica puede estar testificando un mecanismo arcaico de
consenso y no solo un rito adivinatorio; es posible que por medio
del caballo se obtuviese imaginariamente la sanción ordálica divina
a una decisión que tenía que ser aceptada por unanimidad por los
diversos subgrupos que formaban en torno a Arcona la comunidad de
los rugianos; la religión es uno de los mecanismos más potentes para
conseguir este tipo de consenso cuando no existen los modos de
coacción de los aparatos estatales complejos.
En Rügen existían según Saxo (XIV, 577) otros tres templos en la
fortaleza de Carentia (Korenika, hoy Garz) y dedicados a los dioses
Rujevit, Porevit y Porenutius (llamados en la Knytlinga saga Rinvit,
Turupit y Puruvit) y que fueron destruídos tras la toma de Arcona.
El principal era el de Rujevit (el “dios de Rugia” según Saxo),
todos eran de planta cuadrada y tenían cortinas purpúreas haciendo
las veces de paredes. Las estatuas que albergaban o eran policéfalas
(Porevit tenía cinco cabezas) o tenían varias caras (Porenutius
tenía cuatro caras más una suplementaria en el pecho, Rujevit siete
caras en una única cabeza y medía 3 m. de altura). El único nombre
que parece reconocible es el último, que la mayoría de los
investigadores relaciona con Perún.
Otros dioses de Rügen según la Knytlinga saga eran Pizamar en Asund
y Tjarnaglofi (arnoglow en grafía eslava = cabeza negra), cuyo
templo cayó en 1172.
En el continente destaca el templo de Rethra (Riedegost) dedicado a
Svaroi (Zuarasici según Thietmar -6, 23-; Adán de Bremen -2, 21-
quizás confundido lo nombra Redigast) y centro religioso de los
redarios (y quizás incluso de la confederación luticia). Las
noticias de Thietmar (IV, 22 y ssgs.) son las más fidedignas,
exponen que el templo estaba en una aldea fortificada rodeada de
bosques vírgenes y que en él se desarrollaba un ritual adivinatorio
por medio de un caballo sagrado (parecido al de Arcona). Los Annales
Augustani de 1135 cuentan que tras la destrucción del santuario (en
1068) el obispo Burchard de Halberstadt marchó montado en el caballo
sagrado (con lo que simbólicamente asumía el papel de sacerdote a la
par que desposeía a los eslavos del medio ordálico de consensuar
decisiones). El templo contenía una serie de estatuas de madera con
ornamentos militares (corazas, cascos).
Otro complejo cultual en el que se mantenía un caballo sagrado era
el de Stettin, consistente en dos templos según Ebón o cuatro según
Herbord. El más importante era el dedicado al dios Triglav (“el de
las tres cabezas”; en 1124 Otón de Bamberg atacó el santuario y
cortó las tres cabezas que envió al papa Calixto II), los otros
parecen haber servido de salas de reuniones. El mismo Triglav era
honrado en Wolin, en un templo al aire libre enmarcado por estatuas
de madera, sobre el que se construyó, tras la conquista y como medio
de cristianización, una iglesia.
En 1128 Otón de Bamberg destruyó el templo de Wolgast dedicado a
Jarovit, divinidad que Ebón (3, 8) y Herbord (3, 6) asimilan a
Marte; en su interior había un enorme escudo sagrado que nadie podía
tocar (Otón lo sacó y los eslavos presentes creyeron encontrarse
ante la epifanía del dios).
Helmold (1, 84) habla de un dios Proven (quizás una variante de
Perún) en Oldenburgo, no tenía templo ni estatua sino que el culto
se realizaba ante un roble en el que todos los lunes impartían
justicia el príncipe y el sacerdote (en el texto regulo et flamine).
Helmold (1, 52) cita como diosa de los polabos a Siva, la única
divinidad femenina que nos testifican las fuentes literarias y cuya
etimología (siv = negro) la relaciona con el Tjarnaglofi de Rügen,
con Pripegala (“el ennegrecido”), dios eslavo al que se inmolaban
cristianos (según Adelgot de Magdeburgo) y el Czernoboch (“dios
negro”) de Helmold (1, 52) al que se invocaba en los banquetes. Más
que ante un dualismo de origen iranio, como han querido creer
algunos investigadores nos encontramos ante el tema arcaico de la
divinidad oscura, que rige sobre el más allá.

3.3.- Características comunes y diversidad zonal

Eslavos occidentales y orientales presentan más diferencias que
semejanzas, a pesar de lo próximos en el tiempo que estan ambos
desarrollos religiosos. Solamente dos figuras divinas, Perún y
Svarog-Svaroi se testifican en ambos lugares (Dabog aparece entre
eslavos meridionales y orientales y quizás sea también paneslavo)
aunque no parecen cumplir funciones comparables en la estructura
religiosa (Perún no presenta entre los occidentales la posición
principal que tiene entre los orientales). Sin duda el diverso
desarrollo social permite explicar esta situación. Entre los rusos
el papel de la monarquía varega es fundamental en la complejización
que determina la aparición de un “panteón” como el vladimiriano.
Entre los eslavos occidentales la complejización parece surgir del
interior (aunque la causa última sea la presión externa), y se
concreta en la tendencia a formar agrupaciones de carácter étnico-
territorial que superan el marco de las comunidades tradicionales.
Esta complejización determinó el afianzamiento de los grupos de
élite (los priores de las fuentes literarias) y la necesidad de
buscar emplazamientos donde consensuar las decisiones bajo la
imaginaria protección de divinidades comunes. Así surgieron por una
parte templos complejos (frente a los sencillos lugares de culto
anteriores -como el de Proven en Oldemburgo-), una casta sacerdotal
poderosa (Helmold -2, 108- dice que el sacerdote tiene mayor
prestigio que el rey) e imprescindible (de resultas del papel
principal que cumplen en la consecución de las ceremonias de
solidaridad grupal) y por otra parte ritos ordálicos sin los cuales
no se podría forzar al cumplimiento de decisiones (el basar el
ritual en el uso del caballo parece además un signo de
aristocratización). La importancia de muchos de estos dioses
occidentales radica pues en haberse convertido en cabezas de
confederaciones, de ahí que se potencien sus aspectos bélicos y de
poder (se refleja en el gran tamaño y la policefalia o poliprosopia
de las estatuas).

~ por stigmadiabolis en 7 Septiembre, 2007.

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